Re: Travesía del Atlántico en solitario
Conocí a Pepe este verano. Fondeado vi que tenía un catamarán cerca, casero. En una de mis nadadas matineras, al pasar al lado, lo saludé. El me invitó a subir y me estuvo enseñando el barco. Era un barco. Me enseñó un mástil que había obtenido y tenía que reemplazar por el que había puesto, más delgado. Me mostró un dossier sobre la construcción, la botadura, sus amigos. Entrañable. Luego comentamos la puesta apunto que hacía, y el plan de navegación que se iba forjando en su mente. Su hija y sus nietos se habían ido hacía dos días, después de disfrutar unas semanas con él. Le agradezco el tiempo (cuatro horas hablando) que me dedicó, su amabilidad, su arrojo, su sonrisa, su manera de expresar, y que en ningún momento juzgó a nadie.
No se donde estará pero espero verlo en algún reportaje, tal y como me prometió.
Un abrazo Pepe
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