Creo que basta preguntarse si uno viviera en un clima lluvioso y muy húmedo, proclive al crecimiento de hongos en superficies mojadas por largo tiempo y con algunos períodos escasos de sol, de qué color pintaría la cubierta.
No debería ser de color blanco, pues nunca le daría tiempo a secarse con el sol, un color muy obscuro tampoco, porque se calentaría demasiado en los días despejados. Así que hay que ir a la gama de color claro, pero no blanco.
¿Verde, rojo, azul, gris? Está claro que, no siendo un mercante (que optan por el verde) ni de guerra antiguo (que optaban por el rojo) nos queda el azulito o el gris.
Y si no es verdad, es verosímil.
