El Walter puede cumplir perfectamente las funciones de la contra, de hecho es más efectiva porque su arraigo está más espaciado y en un ángulo abierto.
Su gran capacidad de regulación le permite tanto frenar totalmente la botavara con un cabito de 5 mm. ( Evidentemente si está bien montado y reenviado) como dejarla prácticamente suelta sin que eso influya en su ángulo vertical.
Permite dejar el aparejo bloqueado como con un patarraez, pero a diferencia de este ante un golpe de viento, el walder cederá suavemente evitando males mayores.
Cómo elemento de seguridad no tiene precio, de hecho en Francia lo lleva todo el mundo.

