El vástago de acero que queda dentro en los remaches de aluminio se saca fácilmente con un punzón, un destornillador fino o el propio trozo roto del vástago.
El problema es que el trozo cae para adentro, que no es problema si se hace con el palo desarbolado, porque al enderezarlo salen todos los trozos. Con el palo arbolado se acumulan en la base del palo...no muy bueno, porque suele ser de aluminio también.
Otra cosa es que los remaches quedan huecos. En general no pasa nada, y si fuera importante existen remaches "estancos", en los que la parte posterior está cerrada.

Edu