Ya había puesto en práctica esa técnica, pero no siempre va bien, porque a veces el aluminio envuelve a la cabeza de modo tal que no sale, y si nos empeñamos y golpeamos con fuerza acabamos debilitando el remache. Que quede hueco no es problema en los remaches de acero, pero los de aluminio resisten mucho mejor los esfuerzos si no quedan huecos por el centro. Gracias por tu aportación
