Parece ser que se acaba de presentar un documento firmado por 15.000 científicos de 184 países, casi nada, en el que hacen un llamamiento fundado en argumentos y datos, “para evitar una miseria generalizada y una pérdida catastrófica de la biodiversidad”, para frenar la destrucción rápida del mundo natural y el peligro de que humanidad “empuje a los ecosistemas más allá de sus capacidades para mantener el tejido de la vida”...
En el
artículo que trata de este documento se cita que desde 1992, hace sólo 25 años,
1.200 millones de kilómetros cuadrados de masa forestal han desaparecido, fundamentalmente porque los cultivos agrícolas se han hecho con ellos;
la cantidad total de mamíferos, reptiles, anfibios, aves y peces se ha reducido en un tercio. Las curvas de emisiones de gas de efecto invernadero y de las temperaturas siguen imparables hacia arriba, como sabe hasta el ciudadano menos informado de nuestro país.
En los océanos han crecido en un 75 % las llamadas “zonas muertas”, es decir, los espacios invadidos por las aguas residuales agrícolas arrastradas por los ríos, en las que el oxígeno prácticamente ha desaparecido.
Y a ese cuadro denunciado en un informe de 1992, pero agravado desde esa fecha, se ha añadido un nuevo elemento entonces no detectado:
la drástica caída de la cantidad de invertebrados, como consecuencia, sobre todo, del uso de pesticidas en la agricultura. Alemania ha cuantificado ese fenómeno: casi el
80 % de los insectos voladores ha desaparecido en ese país en el curso de los últimos 30 años.
La cosa es muy seria y el ritmo de destrucción vertiginoso. Se empezaron a ver los efectos del blanqueamiento del coral a finales de los 90 y ahora mismo los dos tercios de la Gran Barrera Australiana, el arrecife más grande del mundo está sufriendo procesos de blanqueamiento (debido al aumento de temperatura)
El Mar Rojo, que yo lo vi intacto en 1998, y que parecía que estaba acostumbrado a una temperatura mayor está también blanqueandose..
Y esto que tiene que ver con las Illas Atlánticas?
Pues que estamos en un proceso de deterioro vertiginoso en el que cualquier zona que todavía se mantenga más o menos bien va a recibir, precisamente por eso una presión agobiante de visitantes, tal vez con el jiji jaja del turisteo y la música machacona del despacito, pero la gente va a querer cada vez más ver sitios vivos y naturales..
El artículo habla de que a pesar que el cambio climático está en boca de todo el mundo, hay intereses poderosos en que no haya un debate abierto y público sobre el papel que juega en el deterioro global del planeta una economía basada en el crecimiento, o la contaminación industrial, o los pesticidas, o las especies invasivas..
Hablamos de una tasa por el acceso a un sitio que se mantiene en buen estado, y no queremos que el acceso a ese sitio quede limitado por el poder adquisitivo, pero es que si no reclamamos de los gobiernos actuaciones serias y responsables, dentro de otros 25, o 10, o 5 años, ahí tampoco va a haber nada que sea agradable de ver...
Vamos a tener que ir al mar de Barents a ver algo de vida natural? y nuestros hijos, van a tener que pasarse entre ellos los documentales de la BBC?

