En la eterna pugna entre catamaranes y monocascos, rompo una lanza a favor de los monocascos. En primer lugar por poder tener esa seguridad íntima de saber que el barco puede volcar y adrizar de nuevo...Es como tener un barco insumergible, da una seguridad de fondo que creo que proporciona mucha tranquilidad mental..
Y en segundo lugar por la capacidad de ceñida...si, ya sabemos que ceñir no es de gentlemen y que las rutas de crucero se intenta que sean de portantes, pero a la hora de la verdad hay muchos condicionantes que hacen que a veces sea preferible hacer una travesía contra el viento...por llegar antes a un sitio concreto, por evitar una estación de calor (a mi me pasó yendo de Kenia al Mar Rojo, si esperaba a los portantes llegaba al Mar Rojo en julio, en pleno calor...sali antes, contra el viento y llegué en mayo, con el tiempo mucho más fresco, y de premio entré con portantes hasta Eritrea..)...o llegar a un destino que está a barlovento...ceñir me parece fundamental..
Y en cuanto a espacio, te habitúas a todo, al fin y al cabo estás en un gran espacio abierto que es el mar, y todo tiene su sitio y tienes menos trabajo en limpiar...
Es más incómodo?, puede, el barco escora y se mueve más, pero lo puedes meter en sitios más pequeños, tal vez lo puedes mover sólo con el timón, los amarres son más baratos, me parece mucho más manejable..
Pero claro, son opiniones, y efectivamente hay mucha gente que prefiere los catas, los grandes y los no tan grandes, que los Wharram son grandes barcos, muy económicos y muy manejables..
Un saludo
