Por mi parte veo razonables todos los planteamientos que se han planteado hasta ahora, todo depende de las ganas y la capacidad de adaptación que tengamos para vivir en un barco, que en cualquier caso supone un tamaño reducido para lo que estamos habituados, pero opino que la elección tiene principalmente que tener en cuenta dos factores, el número de tripulantes y la capacidad económica que tengamos.
Aunque al final, el barco ideal siempre es el que tiene un metro más que el que uno tiene.


