Profesionalmente me encuentro con problemas de gran calado por culpa de las dichosas toallitas. A nivel particular, de comunidades de vecinos o en las redes municipales.
Los consejos dados a los clientes, amigos o incluso en casa no deben servir de nada por que el problema aumenta exponencialmente.
Después de darle muchas vueltas sólo atisbo una solución, a cada paquete de toallitas debe sumársele al precio de mercado 20 o 25€ en la venta que sufraguen directamente los desastres derivados de su uso y de paso el elevado precio baje el volumen de compras.
No toda la “culpa” la tienen los usuarios, los fabricantes anuncian un producto cómo apto para el w.c. y los clientes los echan al retrete con la conciencia tranquila. También los elementos de control administrativos tienen una alta responsabilidad en el asunto, deberían controlar la publicidad engañosa
Reto a quien quiera hacer la prueba, a dejar en un cubo con agua varios días las toallitas supuestamente degradables. Ya me diréis...
Todo lo que propongo debería ir acompañado no sólo de prohibiciones y medidas disuasorias, las campañas de concienciación (especialmente en los coles

) serían de ayuda en esta guerra de entrada perdida.

salud!!
