Después de un par de sesiones de trimado (la configuración es poco ortodoxa, aparejo a tope con dos pisos de crucetas en flecha y baby stay volante), el palo me ha vuelto a dar confianza.
Gracias Chente.


Me lo habían trimado ya, pero los diagonales bajos y los medios se quedaban demasiado flojos, sobre todo cuando el viento subía, y me daba un "nosequé". Ahora el palo está mucho más estable. Y hemos aprendido cosas sobre nuestro barco gracias a Chente.
Esperando que suba el viento para disfrutar.