Para subir hasta el Ventisquero Holanda arriamos la neumática y recorrimos media milla hasta una pequeña playa al pie de la montaña que accede al glaciar. El recorrido lo hicimos acompañados por un delfín overo, que pese a la escasa profundidad se cruzaba debajo de la quilla de la semirigida y saltaba a nuestro costado colcándose justo en nuestra proa, acompañandonos hasta pocos metros de la playa. Qué grande se ve un delfín cuando estás a su altura.
Después varar la neumática y de recorrer bosques intrincados de ñires y legna y la parte más alta compuesta por árboles aislados y tundra llegamos al lago donde desemboca del glaciar Holanda