Eso de ingenieros contra currelas, siempre me ha llamado la atención. Normalmente en mayo siempre llega al náutico algún barco nuevo salidito del astillero para la copa del rey. A los dos dias de llegar, las tripulaciones cortan por aquí, pegan por allá, alargan apéndices, perfila. No seque leches, inercia los barcos, cambian pesos, y MILAGRO. Un barco mejor que el que ha hecho un ingeniero y un astillero, modificado en un varadero por cuatro currelas

. Pues no es para ofenderse. Pero los barcos en papel son una cosa, y al probarlos, pues acaban siendo otra.