Mi duda es si existe una navegación de supervivencia y una que no...

Navegar es como resolver un complejo acertijo, ¿cómo llegar de este punto a este punto (aunque el de inicio y llegada sean los mismos) con este barco concreto que tengo debajo y con las circunstancias especiales de viento, mar, corrientes, costa y otras que van concurrir en ese lapso de tiempo...
Porque es complejo es fascinante. Un trayecto de coche nos puede aburrir porque está todo bajo control (y tal vez sea bueno que sea así)..es bastante más difícil que una travesía nos aburra.
Hay elementos que nos dan a conocer parte de las soluciones del acertijo: un gps nos sitúa con exactitud si tenemos el aparato, pilas y todo eso...puede darnos seguridad, pero quita emoción y posiblemente impide que otras habilidades se desarrollen; con el motor pasa algo parecido...con la meteo...
Al final estamos haciendo de una travesía marítima un trayecto de coche, con sus tiempos controlados, su
routing, y tal vez estemos perdiendo emoción y la oportunidad de desarrollar habilidades que tenían navegantes de otros tiempos...
¿Nos jugamos la vida al salir al mar? Claro, como nos la jugamos, y más, al coger un coche...
¿Debemos pensar en ello?, mi opinión es que antes si, navegando ya no, ya debemos estar totalmente convencidos de que vamos a salir adelante porque la vida vale mucho la pena y el riesgo es parte de la vida y porque hay que afrontar las propias decisiones y tomarlas sólo una vez... convencidos pués de que vamos a salir de la que sea...
Y navegando te encuentras situaciones en las que el cuerpo se pone en tensión y tiene que reaccionar correctamente...probablemente no sea cuestión de nudos...cuando estás aprendiendo, o cuando vas con alguien que se supone que sabe más que tú, te puedes encontrar con circunstancias tan peligrosas como darse de frente contra una ciclogénesis con un barco que está perfectamente preparado para ello y con una tripulación que sabe lo que va a encontrar..
Me parece buena idea la de este hilo, y si hay que hablar de nudos que se hable, lo que se ha vivido no tiene porqué haber que ocultarlo, pero estoy seguro que todos podemos aprender de los miles de situaciones distintas (y a veces muy peligrosas) con que nos podemos encontrar en el mar...
Un saludo

