Uno que tiene ya cosas de abuelo está tentado de contar batallas y ya de paso donde hizo la mili. Pero me voy a resistir.
Creo firmemente que las experiencias ajenas no enseñan nada, o es que ¿te vas a acordar de lo que hizo un cofrade determinado en circunstancias parecidas?.
Dice el refrán que mares en calma no hacen experto al marinero. Sabio refrán.
Cada mar, viento, ola, barco, tripulación son siempre distintos, cualquiera de estos parámetros determina una reacción.
¿Qué es lo que he echo yo en estos casos?.
1.- Repasar mentalmente las medidas de seguridad y la integridad de los elementos fundamentales del barco.
2.- Reducir trapo al máximo y utilizar el que sea más adecuado a la tripulación que llevo.
3.- No dejar que se note el miedo (el mio).
4,. Mantener la calma y la concentración, involucrando a la tripulación para que no se agarrote.
5.- Buscar opciones de refugio y si no las hay, paciencia y seguir navegando.
A navegar se aprende navegado. Aquí desde el sofá
