Hola cofrades un
Un 15 de agosto de hace unos 12 años siendo novato, (aún lo soy), y con prevision de tormenta en Menorca salimos de Pollença para Barcelona en un Hunter 32. Tenía que empezar a trabajar y no podia retrasar la salida, craso error.
A unas 30 millas de Mallorca ibamos a motor y con la mayor sin rizar, observando a los lejos unos nubarrones negros, hasta que se hizo de noche que observabamos relámpagos a lo lejos y discutiamos si nos iba a “pillar” la tormenta.
De repente estalló un trueno y de tener 8 nudos de viento pasamos a 42 nudos de golpe acompañados de más truenos, relámpagos, y una intensa lluvia.
El viento nos arranco el bimini con los consiguientes latigazos de sus cabos sueltos y de la tela rota, provocando una escora del barco llevando la cruceta a tocar el agua. Realmente nos costó mucho rizar la vela.
Duró unos 15 minutos y creo que han sido los minutos más instructivos de toda mi vida como navegante ya que aprendi:
- A no tener prisas para la salidas y más con previsión de tormentas.
- A preparar el barco desde el primer momento que se intuya mal tiempo.
Y lo más importante, es que en 15 minutos de intensa lluvia más el viento los dos tripulantes estabamos titiritando de frio, ya que íbamos en bañador y camiseta. Ahora, ante la duda y aunque sea verano, y más con previsión de mal tiempo me equipo con la ropa adecuada, me pongo el chaleco con mi radiobaliza personal y a esperar que pase.
En resumen, nos pilló un “cap de fibló” con 42 nudos de golpe, en minutos bajó a 35 nudos y después de 15 minutos se instalaron unos 25 nudos que nos fueron fantásticos por nuestra derrota con olas de entre 2 a 2.5 m. hasta unas 10 millas del Port Olímpic.