Ha llegado la hora de volver al barco.
A la izquierda de la fotografía, Felipe, en el centro Mono Da milano, todo un personaje, a la derecha yo mismo.
En la cámara Ángel.
El regreso sería un poco accidentado. El barco estaba fondeado a una media milla escasa, pero el viento ha subido a 35-40 nudos y debemos navegar proa al viento con la neumática. Los rociones son continuos. Llegamos helados al Mago del Sur. ¡¡¡No me siento....nada!!!