Entre pocos "cacharros" y no tener problemas con ellos, o muchos y que te faciliten la vida... cuando no te la complican...
... yo elijo muchos, que ayuden mucho, que sean sencillos de operar y que no den ningún problema en toda la vida del barco.
Esto, no hay ni que decirlo, choca de lleno con los estándares de la industria moderna, donde el avance de la mal llamada "obsolescencia programada" (debería llamarse "fallos de calidad intencionados" o "estafas a los consumidores") de los últimos años, ha llegado también al mundo de la náutica.
Algunos fabricantes de electrodomésticos de línea blanca, como reacción, ahora garantizan 10 años ¡y es una pasada!, pero no hace mucho se consideraba que uno cualquiera debía durar al menos 15.
¡Que hablar de las calderas de calefacción!: Si tienes una de 20 o 25 años, arréglala, te durará mas que si compras una nueva.
Sospecho que aunque hay antiguos problemas que ya no pasan tanto, han surgido otros nuevos que nos impiden la reparación tanto a nosotros como al taller.
Eso hace que se crucen las dos líneas entre confort por ayudas embarcadas de todo tipo o incomodidad por decenas de cosas que arreglar o que no funcionan correctamente.
El punto ideal es simplicidad hasta algo por debajo del cruce de líneas.
