Cita:
Originalmente publicado por Prometeo
Dice que todo en él es innovación. El director del astillero explica que nada antes había sido probado. - salvo que el casco de acero y la superestructura de aluminio.
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Pues parece que las velas son como placas flexibles, que generan electricidad.
Los números del Black Pearl, de casco de acero y superestructura de aluminio, dan buena muestra del reto que supuso para ingenieros y diseñadores su construcción: además de los
106 metros de eslora, tiene una
manga de 15 metros,
siete de calado y un desplazamiento de
2.986 toneladas. Respecto a los mástiles, los tres son autogiratorios para ajustar los ángulos de las velas, miden
75 metros de altura y soportan
2.877 metros cuadrados de superficie vélica.
En las velas se encuentra una de las innovaciones principales de la nave:
al tejido de dracon (material convencional en velerías) se han añadido paneles solares flexibles para generar energía a bordo que alimenta el sistema eléctrico. También las enormes hélices proporcionan energía cuando el
Black Pearl avanza, incluso cuando no se utiliza el motor (dos unidades MTU 12V 2000 GT). Y es que la eficacia de un barco de grandes dimensiones propulsado por energía solar y eólica era el objetivo del armador. Dicen que la embarcación
podrá cruzar el Atlántico con sólo 20 litros de combustible, lo que sería todo un hito de la navegación.
Alojados en
seis camarotes, hasta
12 invitados podrán pasar la noche en esta maravilla de la arquitectura naval. Entre las tres cubiertas los diseñadores creadores ubicaron zonas sociales como
beach club, plataforma de baño o terraza y un garaje donde guardar desde embarcaciones auxiliares a un arsenal de juguetes acuáticos. Del interior no ha trascendido hasta la fecha ningún dato ni imagen.
¿Quién es el propietario del 'Black Pearl'?
Si bien no hay confirmación oficial, la edición rusa de la revista
Forbes publicó en octubre una entrevista con el magnate
Oleg Burlakov, de quien apenas existen imágenes ni información sobre su vida privada, asegurando que en 2005 empezó a interesarse por los paneles solares flexibles con la intención de emplearlos como velas. Poco después, coincidió con el diseñador
Ken Freivokh, responsable del trazado del fascinante
The Maltese Falcon -cuyas líneas recuerdan a la
Perla Negra-, quien compartió la visión del empresario y empezó a dibujar los primeros bocetos. Al proyecto fueron sumándose los estudios
Dykstra Naval Architects (arquitectura naval),
Nuvolari Lenard (diseño exterior e interior) o
Gerard P. Villate (interiores) y el velero fue tomando forma.
Burlakov no ordenó construir el velero como capricho con el que navegar por los puertos más exclusivos de Europa y del Caribe, sino que lo hizo como negocio. El
Black Pearl es "un proyecto piloto que nos permite obtener nuevos conocimientos. Podríamos haber hecho un carguero pero, en primer lugar, un yate es estéticamente agradable y, en segundo lugar, es más fácil promover un proyecto de este tipo", explica Oleg Burlakov a la publicación especializada en negocios y finanzas. La idea del empresario es
transformar el transporte marítimo con buques que se desplacen eficientemente con energía solar y eólica. Burlakov asegura que
se ha gastado más de 250 millones de dólares en su gigante flotante y que es un buen negocio, puesto que ya le están ofreciendo el doble de lo invertido por la misteriosa
Perla Negra.
http://www.expansion.com/nauta360/ya...8658b4591.html