
De nacho de las cartas de los vida.
En este caso fue fácil, después de varios meses con vientos del Norte bastante fuertes, a mediados de abril el mar empezó a quedar tranquilo y el viento parecía no querer perturbar el inicio de la tímida primavera en la isla Brava, por primera vez había un parte meteorológico de vientos suaves del Este-Nordeste para al menos los próximos 4 días, e incluso parecía bastante claro que antes o después habría una baja presión que traería viento del Sur, ideal para ir hacia el Norte.
En este vídeo avanzo hacia Azores rumbo Norte, por increible que parezca tuve bastante viento Sur a lo largo del viaje:
Después de las dos primeras semanas el viento empezó a ponerse contento, empezó soplando un Sureste casi imperceptible, pero poco a poco fue subiendo y rolando al Suroeste, aumentando de fuerza constantemente... ese era el famoso viento del Sur que en mis cálculos esperaba encontrar a medio camino.
Asi pues, durante unos días volví a hacer medias de 100 millas diarias rumbo Norte, un auténtico regalo de los dioses en esa zona del Atlántico, hubo un día en que iba navegando a 6 nudos de media sólo con la mayor con 2 rizos, y faltó muy poco para poner por primera vez el tercer rizo.
En unos pocos días llego de repente a 30 grados de latitud Norte, ya sólo quedan 400 millas para la isla de Santa María, y si el viento sigue así podría estar entrando en puerto en cuestión de 4 días, tardando sólo veinte y pocos días en hacer todo el viaje, y