Re: Heroes Españoles (Relacionados con el mar) olvidados
Queréis saber la historia de La Pascua Militar, aqui lo pondréis leer (Fuente Bellumartis)
06.01.1782.- Comienza la reconquista de Menorca a los británicos. El origen de la Pascua Militar.
Menorca fue ocupada por los británicos en 1708 en el marco de la Guerra de Sucesión española. Cuatro años antes habían hecho lo propio con Gibraltar. El Tratado de Utrecht reconocía la soberanía del Reino Unido sobre ambos enclaves a cambio del reconocimiento de Felipe V como Rey de España. Sin embargo, pese a que recuperar el Peñón siempre fue una prioridad para la Corona española, Menorca quedó en un segundo plano. Al menos durante 70 años.
A través de los denominados 'Pactos de familia', Francia y España (ambos eran monarquías borbónicas) sumaron fuerzas contra el Reino Unido durante gran parte del siglo XVIII. En 1779 este pacto se renovó. España se comprometía a participar en la guerra de independencia de EE UU a favor de las colonias rebeldes y Francia contribuiría en la recuperación de Gibraltar y Menorca. El todopoderoso ministro conde de Floridablanca, pensó que había llegado el momento de la ansiada recuperación de Menorca. Los espías habían contado al murciano sobre la posibilidad de que la población se sublevara, en el caso de un desembarco español. Floridablanca les convenció de que no era el momento adecuado de llevar a cabo una acción, y les conminó a que regresaran a la isla para que esperaran noticias suyas.
No había por tanto tiempo que perder y era difícil contener a los instigadores de la sublevación. Poco a poco llegaban a Floridablanca los informes sobre el estado de la guarnición inglesa de la isla balear, compuesta por 2000 soldados. El plan español consistía en el uso de un gran fuerza naval para asegurar la superioridad en caso de invasión; un ejército formado por 7000 hombres bien armados y entrenados, que tomarían los puntos estratégicos de la isla. La operación iba a estar comandada por Crillón. Así en los mismos días en los que otra flota española partía de la Habana al mando de Bernardo de Gálvez para humillar a la pérfida Albión en la conquista de Pensacola la operación se puso en marcha. Lo más lógico habría sido montar la operación en algún punto del mediterráneo español, pero eso habría alertado a los ingleses de las verdaderas intenciones de los españoles, así que se eligió la bahía de Cádiz para hacerles crear que se preparaba un nuevo ataque a Gibraltar o contra Jamaica. Los ingleses picaron el anzuelo y el día 19 de julio todo estaba listo para salir. Ese mismo día la armada celebraba la toma de Pensacola. Solemnemente el conde de Crillón subió a bordo del navío San Pascual. Cuatro días más tarde la expedición se adentró en el Mare Nostrum. Las autoridades informaron de ello a los capitanes generales de Cataluña y Mallorca, donde el propio Crillón podría contar con 6000 hombres más para su misión, todos veteranos soldados curtidos en mil batallas. Empezaba ciertamente los prolegómenos de la batalla.
Los españoles contaban con unos 7000 hombres, 46 buques y varios navíos de guerra, entre ellos el San Pascual y el Atlante. La escuadra de Luís de Córdoba estaba compuesta de 50 navíos de línea más otros buques de guerra de menor calado. La Armada arribó al puerto de Cartagena el 6 de Agosto. Tras unos días en la ciudad cartagenera, la expedición puso rumbo a su destino: Menorca. Era el 19 de agosto cuando las primeras tropas españolas comenzaron a desembarcar. El lugar elegido fue la cala de la Mesquida, al norte de Mahón, tomando después la capital y tomando la ciudadela después de derrotar a las fuerzas inglesas que la defendían. Ese mismo día también tomaron varias embarcaciones de guerra a los ingleses. Estos abrumados centraron las posibilidades de salir indemnes del trance refugiándose en el Castillo de San Felipe. Se iniciaba así el sitio del castillo donde se había refugiado Murray con sus hombres, unos 2400 hombres. La plaza aunque era difícil de tomar, no era inexpugnable como demostrarían los hombres de Crillón. Los españoles intentamos vencer la resistencia inglesa sin derramar una gota de sangre, e inicio conversaciones en ese sentido.
Se les hizo una oferta de 500.000 pesos a los defensores del Castillo de San Felipe para que se rindieran, los ingleses ofendidos la rechazaron. Ya no había marcha atrás, y los nuestros comenzaron a preparar el asalto construyendo baterías y caminos. En esos momentos comenzaron a llegar más refuerzos desde Tolon, Barcelona y otros puertos. Crillón contaba ahora con unos 15000 hombres en la navidad de 1781. En la madrugada del día de Reyes llegó un nuevo convoy con 111 cañones y 33 morteros para derribar el castillo de San Felipe. Era de noche y las sombras reinaban en la isla, cuando un fuerte estruendo rompió la noche. Eran las baterías españolas que abrían fuego de forma simultánea. Comenzaban los españoles a martillear las defensas inglesas durante días mientras los defensores trataban de contener tanta furia. Los ingleses estaban sorprendidos por la furia y el arrojo con el que combatían los hombres de Crillón.
El comandante James Murray trató en vano de levantar la moral de su tropa y les dijo que pronto, muy pronto llegarían refuerzos, a sabiendas de que nunca llegarían para socorrerles. El día 15 un desertor escapó del Castillo e informó a los españoles de las pérdidas inglesas y de lo dañado que estaba todo en el interior de la fortificación. Los ingleses trataron de resistir todo lo que pudieron, pero estaban muy debilitados y tenían muchas bajas. De pronto se desató un fuego en el castillo y las fuerzas españolas iniciaron el asalto. Por fin, el 4 de febrero una bandera blanca emergió de las ruinas del castillo. Los ingleses se rendían y Menorca pasaba una vez más, como no podía ser de otra manera. Una vez más las armas españolas rendían a las británicas.
A lo largo de todo el asedio se dispararon 66.815 proyectiles de cañón y 17.160 de mortero. Al final, la guarnición británica se rindió; fueron 2667 militares (entre ellos, 2 tenientes generales, 1 mariscal de campo y 3 coroneles) y 434 civiles. En total, 3101 personas. Se les tomaron sus banderas, armamento, 347 cañones, morteros y obuses, víveres y otros efectos de la defensa. Sufrieron 59 muertos, 149 heridos y 35 desertores, además de los enfermos. La victoria española en Menorca dio prestigio a la monarquía hispana, que unida a las victorias en América en la guerra contra Inglaterra dejaban un saldo muy favorable para los intereses de España. La noticia de la victoria fue celebrada por las cortes de Madrid, Versalles y Viena. Carlos III ordenó mantener las baterías y fortificar los puertos de Menorca. También mandó demoler el castillo de San Felipe. Se ponía fin a la dominación británica de la isla, que estos volvieron a ocuparla algunos años más tarde, hasta que fueron obligados a retirarse definitivamente.
La importancia que dio Carlos III, a la reconquista de Menorca perduraría a lo largo del tiempo, si bien variando paulatinamente su significado hasta llegar a la situación actual en que la celebración se ha configurado como la Pascua Militar en la que el Rey, como mando supremo de las Fuerzas Armadas, se reúne con representantes de los Ejércitos y del Ministerio de Defensa, entre otras Autoridades.
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