Realizando un análisis climático de la zona de Canarias, tenemos que durante el verano, el Anticiclón suele situarse sobre Azores, la proporción de estratocúmulos es mayor (al tener un largo recorrido sobre la superficie del Atlántico), y la inversión térmica alcanza cotas muy bajas, sobre los 800 m de altitud.
En el invierno el anticiclón se sitúa entre Madeira y Canarias, la proporción de estratocúmulos es menor (al tener un menor recorrido sobre el Océano), y la inversión térmica alcanza cotas muy altas, llegando casi a los 2000m.
Por meses la variación de la presión en la zona quedaría como sigue:
En enero se observa un núcleo atlántico de altas presiones de origen polar justo al Norte de Canarias y casi centrado en Madeira. Este núcleo, queda separado por una vaguada de otro más al oeste centrado al sur de las Azores.
En abril el núcleo situado al Norte de Canarias ha desaparecido, mientras empieza a intensificarse el situado al Sur de las Azores. Las altas presiones del NW de África se van debilitando progresivamente a partir de enero debido al calentamiento del continente.
En julio, se observa un importante anticiclón centrado sobre las Azores y una baja bien definida sobre África del Norte.
En octubre empiezan a dibujarse de nuevo los dos núcleos de alta presiones de origen polar sobre el Atlántico; luego la situación evoluciona hasta volver a las condiciones de enero.
Revisando los mapas de la topografía de 700 mb del mes de enero se suele observar sobre la región de Canarias la existencia de una vaguada bien definida cuyo eje corre prácticamente paralelo a la costa africana; sobre el atlántico queda bien marcado el cinturón de altas presiones, centrado hacia los 22º de latitud.
Ya a partir de abril comienza a intensificarse la zona atlántica de altas presiones y a desplazarse hacia el Norte.
En mayo empieza a perfilarse el anticiclón africano de altura .
En julio el archipiélago se encuentra ya en una zona sin gradiente entre los anticiclones atlántico y africano, quedando el archipiélago en una región entre dos circulaciones contrarias.
En cuanto a las fechas para la travesía,estoy de acuerdo con lo comentado por Victoria en el primer post, en cuanto a lo que dice Cornell, de los meses estivales habría que realizar una observación para determinar la formacion de borrascas con nucleo africano y estudiar su evolución, y la navegación deberia hacerse bastante cerca de la costa Africana para aprovechar los componente sur, ya que la intensidad del anticiclon impide que esos vientos en esas fechas, se internen mar adentro...
El aprovechar sur y mar de leva por estas latitudes tiene sus riesgos y sus recompensas...sobre todo por aquello de que ceñir no es de caballeros.

