En varios puntos mencionaba que el peligro era romper el timón o la Roda y para eso es necesario que el barco pivote longitudinalmente sobre la orza y que la profundidad sea mínima para que los extremos del barco toquen el fondo. Quizás por esa razón daba por hecho que se entendía que era solo en esa situación. El encontrarte con ella no es nada difícil si aparece una gran ola repentinamente porque nos fijamos siempre en la parte que se eleva, pero no en el seno, en que te quedas sin agua debajo de la orza y aunque te pases mucho tiempo observando el mar para encontrar el hueco para salir de la ratonera, una secuencia de grandes olas te pueden pillar por sorpresa. Hay que estar atento para aguantarlas tumbado y listo para salir cuando pase el tren de olas grandes aprovechando para dar gas a tope incluso antes de adrizarte de todo. Para nosotros es excepcional, pero habitual para los que entraban y salían de la barra casi a diario porque era el único puerto de refugio.
Una historia a investigar es que barcos franceses venían a hacer invernada repitiendo una ruta histórica, pero no he podido encontrar ninguna referencia en internet y el hijo del que me lo contó no tiene constancia de ello. Mi sospecha es que fuera Julio Verne en el viaje anterior en el que conoció a Sanjurjo Badia y le habló de los galeones de Rande, ¿ que otro viaje renombrado podría ser ?
El caso es que a principios de este siglo venían con frecuencia a entrar en esa barra que como tú dices, no tiene ningún sentido si vas en ruta.
