
Últimamente estamos muy acostumbrados a ver los cruceros de la nieve, la vegetación salvaje y los paisajes vírgenes en la Patagonia y extremo sur del continente americano. Hay un poco de moda y cierta industria turística, que tira mucho sobretodo fuera de estación de aquí.
Sin desmerecer tanta belleza tenemos a menos de mil millas Irlanda y el norte de las Islas Británicas. Por su proximidad me parecen un sueño alcanzable al nivel del crucerista embargado por la pasión, situación que profeso.
Te agradezco este vídeo que me calentó la ilusión, coincidiendo además que también navego en un HR 31 Monsun y en solitario.

