Veo que afloran algunos de los tópicos que he comentado. Y es a lo que me refería en un principio.
Lo que comentan Pingüino y Atlántida va un poco en el buen sentido: la práctica de la vela lleva implícito el querer practicarlo bien. Si queremos dejar a un lado la competitividad (correr más que...) pues la dejamos, pero a este respecto quiero recordar un dicho en la náutica de recreo " Un velero costeando es un crucero, dos veleros costeando son una regata".
¿Supone esto tener que prescindir de la tranquilidad, el paisaje, etcétera?, a mi entender no es así. Sin embargo cuando se comentan veleros, o aparejos, o características, tengo la impresión de que en general los más cruceristas (entre los que sin duda me encuentro), asocian hablar de velocidad con ir de regatas.
"Ese medio nudo no me importa", he leido más de una vez. Y en mi opinión, si importa: medio nudo durante veinticuatro horas de crucero son, nada más y nada menos, que doce millas. Es decir, a una media de 5,5 nudos, más de dos horas de diferencia por día.
Conseguir ese medio nudo, si se puede, no implica forzosamente perderse nada de lo que sucede alrededor.
¿Por qué importan esas dos o tres horas?, ¿qué más me da dos o tres horas antes o después?.
Supongo que los que navegáis en el Atlántico, podéis dar mejores respuestas a estas dos preguntas. ¿O no es así, Cofrades?.
La birra, efectivamente, está fuera de todo esto. Está tan fuera que incluso un crucerista abstemio podría hacer crucero bebiendo "Nestea", ¿o no?. Otra cosa sería que ese crucerista fuese de fiar, pero eso es harina de otro costal.
Rog
PD: He leido en otro post, creo, algo que es muy cierto. Muchas regatas de altura son en algunos grupos, puro crucero.