
cuando un barco escora por efecto de la racha, la geometría de los esfuerzos cambia notablemente. Por un lado (ciertamente) hay una disminución de facto de la superficie vélica, por otro, aparecen nuevas fuerzas producidas por el par adrizante.
muchos escantillones han estado determinados, mas que por cálculos y márgenes, por la experiencia de años, incluso de generaciones.
en otras palabras, no es que pruebe una y otra vez, por ejemplo, el diámetro de un obenque o una escota, sino que se parte de unos mínimos ya determinados en la práctica.
esto se debe a que, tras un cálculo preciso de los esfuerzos, los barcos se encuentran con situaciones excepcionales con rachas, subidas y bajadas de ola y un largo etcétera de las cuales luego se explica "... y entonces, de golpe, falló la escota, mira tu por donde..."
luego, a pesar de la maestría conseguida en cálculos y diseño, el estudio del comportamiento en la práctica sigue siendo una escuela muy necesaria.
La prueba son los primeros cascos de fibra de carbono, en teoría mas fuertes que los cascos de acero, que ante una situación extraña, literalmente, se desintegraban...
