No le veo más que inconvenientes.
Turbulencias entre el palo y el perfil del gratil con sus ruidos clásicos, peso añadido en altura, posible dificultad para evitar que ese nuevo perfil no flexe mucho más que el palo, por razones obvias de grueso y tamaño de uno y otro,tensión sobre el mástil en sus dos extremos, que está por ver que no altere de forma importante la resistencia del perfil calculada para recibir el esfuerzo de la vela en toda su longitud, imposibilidad de trimado de la flexión del mastil en el sentido proa popa, aunque esto último es previsible que quien iza un "trapo" como una mayor tallada para enrollar en similar artilugio ya ni se lo propone ni quiere saber para que pueda servir similar trimado; y ya para terminar, ni tan solo cobija y proteje la mayor como sí lo hace un mástil con enrrollador en su interior, lo que conlleva la tarea añadida de tener que izar un calcetín protector para el trapo en cuestión.
O sea, una delicia que ni regalada.
Saludos
