Yo creo que en diseño se ha avanzado, o , más bien, se ha salido de una larga época negra...desde el inicio del
yachting, allá por los mediados del siglo XIX, los barcos de regatas iniciaron un camino hacia el afinamiento de las formas, la disminución de la manga y la aparición de enormes lanzamientos de proa y popa que disminuían la resistencia al avance y primaban la navegación en ceñida, pero que perjudicaban notablemente la navegación en largos y popas..
Por supuesto siempre existieron barcos fuera de esa tendencia, pero la poderosa imagen de estilización de esas proas y popas afiladas asociadas al glamour y la aristocracia ha ejercido una fuerte influencia en la arquitectura naval.."A beautiful boat is a good boat" afirman los anglosajones, y esto ha traído hasta cerca de nuestros días mangas raquíticas (la proporción clásica desde Colón y probablemente antes era 3:1), francobordos bajos, interiores poco útiles, mucha estabilidad de lastre y poca de formas, rumbos de popas bamboleantes y ceñidas con mucha escora y muy húmedas (cortando muy bien las olas, no se puede negar)...
La revolución definitiva vino con los desplazamientos ligeros de a partir de mediados de los años 70, volvieron de repente mangas generosas, estabilidad de formas, francobordos altos, aumentó la eslora en flotación...y a rebufo de los barcos de regata, los de crucero, aprovechando la mayor manga, francobordo y eslora en flotación..
Hubo también cambios en la maniobra, se reenvió la maniobra a bañera, han aparecido los asimétricos, se han las generalizado las crucetas retrasadas, han aparecido multitud de configuraciones de dobles orzas, orzas abatibles, dobles timones...hay muchas más opciones en los tejidos de las velas, la cabullería ha mejorado enormemente, hay eficientes hélices plegables, radiobalizas, arneses-chaleco, se utiliza la fibra de carbono con fiabilidad en cascos, velas y aparejos...sabéis de sobra la cantidad de posibilidades de todo tipo que han aparecido..
Y con esas posibilidades se puede hacer lo bueno y también lo malo...barcos poco sólidos, demasiado dependientes de la electrónica y el motor, tendentes a la obsolescencia programada, con mantenimiento sofisticado y fuera del alcance del aficionado..
Pero las posibilidades, para mi, están ahí, se ha avanzado y hay multitud de soluciones bien probadas...¿que un barco de los sesenta puede darnos un casco sólido y marinero y que sobre ese casco somos capaces de renovar sus equipos para tener un magnífico barco actualizado? Perfecto...
Y hay más, claro...
Un saludo
