También hay que tener en cuenta dos cosas que creo que estamos ignorando:
1) La manera de navegar "de antes" y la "de ahora".
Y, aún más importante:
2) El perfil económico de un armador "de antes" y de uno " de ahora".
En este segundo tema, hay que tener en cuenta que, en términos de poder adquisitivo, los barcos de antes eran proporcionalmente mucho más caros que los de ahora... yo creo que el perfil de armador que, en los 70 o principios de los 80 compraba un barco de 7-8 metros es el que ahora compra uno de 12 metros. Y el tipo de armador que entonces compraba un barquito de 6 metros es el que ahora compra uno de 8-9 metros. Es decir (siempre mirado en términos relativos a la época), el actual armador de (por ejemplo) un Puma 26 no es el tipo de cliente en el que pensaba el astillero cuando construyo el barco.
(POSTDATA: en una intervención anterior decía que esta conversación abría la caja de los truenos... veo que no me he equivocado

).