Originalmente publicado por KCODDAH
Estoy casi seguro que cuando se crearon las viejas escuelas de la marina civil o de nautica, o como se llamarán, los viejos capitanes, que solo lo fueron tras pasar por todos los peldaños del escalafón y navegar los siete mares, se mostrarían reacios a que unos niñatos, después de estudiar unos libros y apenas navegar, pudieran tener igual empleo que ellos.
Ídem cuando se crearon los títulos de Formación Profesional de Cabotaje.
Igual seguro que ha ocurrido con los distintos planes u programas de estudios náuticos: lo de antes, cuando yo estudiaba, sí que era duro, y ahora es capitan cualquiera. Graves serían las consecuencias para personas y bienes.
Cuando se reguló que los capitanes de yate, pudieran, tras examen específico y obtener las necesarias habilitaciones, pudieran desempeñar tareas profesionales limitadas, los marinos de la mercante pusieron el grito en el cielo -de hecho todavía gritan de vez en cuando- ya que no se concebía tamaña afrenta: cómo podía ser ello, cuando ellos habían tenido que estudiar tal y cual, que unos tipos a quienes seguramente les habían regalado los títulos de recreo ... bla, bla, bla. Naturalmente los aspirantes a PPER contraargumentaban lo suyo. Desgracias innumerables se acercaban.
Ahora, a los mercantes se unen los PPER: como va a ser que los PER, PY, CY, que no han pasado los estudios y exámenes correspondientes, y que tienen unos titulos de opereta o poco menos, puedan hacer cobrando lo que ya hacen sin cobrar? Esto será el Apocalipsis Náutico, seguro.
Es decir, para acabar el ladrillo, nada nuevo bajo el sol: hasta que yo llego, que sea accesible; cuando yo llegue, que se cierre la puerta detrás.
Nota: Por cierto, aprovechando el trámite, creo que tendrían que ser revisados los temarios para la obtención de los títulos náuticos de recreo, exigiendo nuevos requisitos, más cuantiosos y adaptados a la evolución de la técnica para mantener la seguridad de la vida en la mar. Por ejemplo: propulsión nuclear; los peligros de los rayos UVA y cómo evitarlos; nuevas tendencias en uniformidad nautica; Dos mil nudos marineros y sus aplicaciones prácticas, etc. Por supuesto, los que ya tengamos la titulación, mantendremos nuestras atribuciones por convalidación automática a través de la correspondiente disposición transitoria.
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