Cita:
Originalmente publicado por Jesús
Magallanes XIX.
Cuando haya el próximo rescate, te apuntas a él?.
A 250 Kms. de la costa, con un mar de narices debajo, bajas colgado de una eslinga de un Sikorsky, para rescatar al "héroe" de 1 metro de eslora?.
O prefieres hacerlo en la ladera del pico de Bulnes, con fuertes turbulencias por el viento, pegado a la pared desde un Bo-105 de la Guardia Civil, para sacar a un inconsciente sin preparación para esa escalada?.
Quien te reprocha tu actitud, es porque conozco al padre de un piloto de helicóptero, cuyo hijo murió al intentar rescatar a una "alegre" excursionista que se perdió por el mal tiempo.
Una cosa es salvar una vida -con riesgo de la tuya-, por un accidente laboral fortuito o enfermedad grave en un barco, y otra cosa es hacerlo porque un estúpido quiera "realizarse" personalmente.
Y no toco el "tema" económico.
Cuidarse.
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Cofrade Jesús,aunque entiendo tu punto de vista no lo comparto,pues resulta que en mi trayectoria laboral (los 10 ultimos años dedicados al rescate,aunque ahora tengo un destino mas "comodo") y los 15 años anteriores con varias operaciones internacionales,desgraciadamente he perdido a varios compañeros,algunos amigos, alguna de estas perdidas han sido simplemente en instrucción(las mas dolorosas,pues se supone un escenario totalmente controlado),en el ámbito rescates,ha habido de todo,gente preparada e inconscientes,incluso nos hemos puesto en riesgo por alguna operación simplemente demasido mediatica,pero nadie me ha obligado a elegir estas profesiones y todo el que la escoge debe saber que puede haber un riesgo y que es una condición "sine qua non" del oficio.
Personalmente nunca he juzgado a aquellos incoscientes a los que hemos tenido que ir a buscar,si que probablemente les haya dicho un "pero hombre,como se te ocurre",pero nada mas,es mi trabajo y punto.
Y tampoco toco el "tema" económico.
Saludos.
PD.Edito para comentar desde el máximo respeto que he conocido a padres que han entendido esas muertes y a padres que no,y,por supuesto,no voy a ser yo quien diga a un padre como afrontar la muerte de un hijo.