
Yo una vez tuve la oportunidad de estar en un velero de 9mtrs apoyado sobre la orza en una rampa de varada y su costado descansando contra la pared esperando la llegada de la pleamar,y puedo confirmar que los golpes que daba la orza contra la rampa durante el tiempo que el barco se haya en el limite de "floto no floto" no son nada tranquilizadores,de hecho le comentaba a quien dirigía el cotarro que "lo mejor de haber podido participar en esta operación es que el barco no es mio".
Saludos.