El chaval "salaísimo", ahora Gerret, que en tu barco las medidas de seguridad brillan por su ausencia, y como padre dejas mucho que desear, al niño, mejor que darle un cabo para que se agarre deberías darle un chaleco salvavidas, y eso que lleva en la mano izquierda... ... ... hacer trabajar al chiquillo barriendo la cubierta con una escoba... ... ...
Que no tienes perdón, mal padre.
Que si, que ese niño vale un Potosí, y como decimos por aquí, de tal palo, tal astilla.
Enhorabuena por ese vástago que te hará compañía en tus navegadas... ... ... aunque sean a motor los días sin viento.
Choquero, tractorista confeso habilitado a vela (aunque poco habil ya)