Uno de los más frecuentes ataques piratas a veleros son llevados a cabo en la costa marroquí, donde algunos desaprensivos pescadores locales, acostumbran a sacarse un sobresueldo pescando a incautos y despistados veleros.
Esto es, cruzarle la proa al velero con una vieja red, engancharlo para luego pedirle una indemnización por la supuesta ingerencia y destrozo en su trabajo, a lo que el atribulado navegante normalmente no se niega.
Esto le pasó a un cofrade de esta Taberna que navegaba en solitario en la regata Gran Prix del Atlantico y si en un principio le exigieron 2.000€, al final y tras arduas negociaciones, consiguíó zanjar el asunto con 200€ y todo a plena luz del día.
Otros casos se han oido de prácticas similares en el Mediterráneo, aunque no en las costas españolas, con cuantiosas indemnizaciones en los que ha tenido que intervenir el seguro de la embarcación.
Un caso en carne propia, del que no puedo asegurar fuese un intento de pesca, me ocurrió en el año 2006, navegando por la noche de Sicilia a Malta, cuando en plena noche, se nos aproximó una embarcación con solo las luces de navegación encendidas, con los prismaticos pude comprobar que era un pesquero, de mediano porte. Después de navegar en paralelo un buen rato, nos adelantó aproximandose con intención de cruzarnos la proa, en ese momento, encendimos luces y realicé una maniobra evasiva, a lo que la embarcación respondió con un cambio de rumbo alejándose de nosotros a un rumbo diferente al que llevaba en un principio.
Nos pareció raro su comportamiento, posteriormente escuché casos de "pescas" de ese tipo y la del cofrade que he relatado, por lo que recordé este asunto y a posteriori tomár más precauciones, sobre todo en navegaciones en solitario, cerca de las costas italianas.
salud
