No es una cuestión de número, sino de proximidad geográfica.
El vocabulario español sobre automoción proviene, sobre todo, del francés que era, en la época del desarrollo de los primeros automóviles, el pais mas cercano y cuyo idioma hablaba mas gente en España.
En Latinoamérica tenían los EEUU, que cumplió este mismo papel.
Esta importación lingüística desde distintos orígenes ha producido diferencias en los ámbitos del automóvil y de la técnica y ciencia en general:
Embrague y clocha (clutch), par y torque, ordenador y computadora, coche y carro (car), parachoques y bumper, chofer y conductor, ...
En ambos casos, de hecho, muchos de los términos son importaciones del francés (caso español) o del inglés (caso latinoamericano).
