Cita:
Originalmente publicado por Roger Rabbit
(...)Si queremos dejar a un lado la competitividad (correr más que...) pues la dejamos, pero a este respecto quiero recordar un dicho en la náutica de recreo " Un velero costeando es un crucero, dos veleros costeando son una regata". (...)
(...) ¿Por qué importan esas dos o tres horas?, ¿qué más me da dos o tres horas antes o después?.
Supongo que los que navegáis en el Atlántico, podéis dar mejores respuestas a estas dos preguntas. (...)
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Cita:
Originalmente publicado por Rapperrr
Haciendo un simil con los coches: Se puede conducir bien o se puede conducir mal, independientemente de que se conduzca de forma deportiva o normal. Esto es, yendo de crucero el buen patrón trimará su barco de forma correcta y ajustará su trapo a rumbos e intensidad de viento de forma adecuada; no por ir de crucero hay que llevar las velas de cualquier manera. (...)
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Dos cuestiones diferentes. Estoy completamente de acuerdo en que navegar de crucero no es navegar de cualquier forma. Tanto Raperrr como Roger Rabbit y algunos de vosotros estáis de acuerdo en ello. Sobre el dicho de que "dos veleros costeando son una regata", he podido vivirlo en primera persona. Hace un tiempo navegaba yo con unos amigos cuando a nuestro lado apareció un precioso velero con una estampa excelente y una "elegancia" al deslizarse sobre el mar que nos dejó a todo el grupo con la boca abierta.
Nuestro patrón, un extraordinario patrón, por otro lado, no era, no es, muy dado a participar en las labores de trimado. Él da la orden y adelante. Aquel día, después de observar cómo el velero, británico para más señas, nos cedía el paso reglamentariamente, nuestro patrón se lanzó a la labor de situar las velas de nuestro barco de la mejor manera, sin perder de vista a nuestros circunstanciales acompañantes. Cuando le preguntamos a qué se debía el ataque que le había dado de golpe, la respuesta fue contundente: "Hemos de demostrarles a nuestros vecinos británicos que nosotros también sabemos navegar". Durante un buen rato, ambos barcos surcaron en paralelo y entre ambos patrones se entabló una simpática competición que fue al menos para nuestra tripulación una lección y un motivo de disfrute. Nuestro orgullo al parecernos por un rato (yo diría que casi lo conseguimos) a aquella belleza que parecía acariciar el mar, no tuvo precio y probablemente no lo olvidaré nunca.
Respecto a tus preguntas, Roger, como yo no navego en el Atlántico, me gustaría saber la respuesta. Supongo que esas horas de ventaja que se consiguen con esos "nuditos" te permiten llegar a tiempo al puerto deseado, antes de que la marea te lo impida, o bien cuando ya puedas hacerlo, suponiendo que no se trate de un simple paseo y sí de una travesía con objetivos definidos de salida y llegada. No sé si hay otros motivos.
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