Re: De Cuando La Diosa Fortuna salvó Mi Barco
Buenas, y me alegro que el final del percance terminara sin accidentes.
Así, a bote pronto, pues decirte que si te falló todo eso, el barco no estaba a son de mar ni mucho menos. Como ves, por las averías que cuentas, el barco no estaba preparado para realizar una singladura sin riesgo. Fallo del motor y fallo del timón en la primera salida o cuando se le puso en unas condiciones de navegación continuada y no entrar y salir de puerto a dar una vueltita.
Cuando yo compré el mío, también me tocó llevarlo a su nueva casita. Como me figuro, al igual que a muchos, el motor me falló después de unas 4/5 horas funcionando. No puedo decir que me dediqué a repasarlo antes de salir. Un vistazo general y poco más, lo recocnozco. A mí me costó el remolque(al seguro), a eso de 6 millas de puerto, con no muy buena mar(no mala), pero operativo perfectamente con las velas y navegando sin peligro, pero por la dirección del viento, para entrar en puerto tardaríamos muchísimo y caía la noche y ya sí daban bastante mal tiempo, y para recalar en un sitio desconocido, pues tiré de seguro. El motor se paró solo después de largar un humo blanco. El mecánico que me atendió no me hizo nada, dijo que estaba bien.
Durante dos días más lo utilizamos con bastante frecuencia(sin forzarlo nada de nada) y muchas horas por falta de viento, aunque con mar, pero al tercero, nos metió de remolque a puerto un pesquero, ahí si vino un mecánico de verdad y se llevó el motor. Total y resumiendo, estaba todo trapicheado y aguantó lo que aguantó.
La culpa únicamente es mía por salir con un motor sin tener una garantía, no fue cosa de la mala suerte. Hoy por hoy, aparte del intraborda, también tengo un fueraborda. Simplemente como seguridad, por si las moscas que se dice. Siempre que puedo voy a vela, que es como el va bien y con velocidad, pero si alguna vez tengo que poner el motor, prefiero no volver a quedarme otra vez más tirado, aunque eso nunca se sabe del todo a ciencia cierta.
Un saludín, y no me lo temes a mal, que no es por ofender ni mucho menos.
|