Hola kuaku
Gracias por compartir tu experiencia. La verdad es que tuviste muy mala suerte, primero avería de motor, luego fallo de la dirección (guardines, supongo) y luego timón super-endurecido por el pistón hidráulico. Sólo te hubiese faltado que la cadena del ancla estuviese rota, o algo así. Bien resuelto!. A veces las dificultades te ponen a prueba y al límite.
Cuando en mi barco se rompe algo que nunca hubiese imaginado, después del cabreo siempre pienso que se podía haber roto en una travesía más arriesgada y que ahora lo prepararé mejor para que no me vuelva a ocurrir, como tú harás con lo de la válvula de despresurización, para nunca volverte a quedar sin efecto con la caña de respeto.
Siempre sacamos algo bueno de estas averías, como una nueva solución de fortuna en la que no habíamos pensado y que hacen nuestro barco más fiable y seguro para futuras navegaciones.

LDN