
La descripción del Derrotero narra e el paisaje de la época del comercio de cabotaje de los pataches y minerales que debían vivir episodios de incertidumbre y dureza impresionantes y literarios.
Con las navegaciones que hacemos nosotros, es una costa bellísima, con unos puertinos llenos de encanto.
Le falta el fondeo, pero cuando quieres fondear pones proa a las Rías Altas y disfrutas de los más idílicos fondeaderos de la madre naturaleza.

