Por mi parte venero a la Virgen Del Carmen, pero le doy parabienes a mi Ángel de la Guardia que se llama Adoración. Siempre que puedo visito a la virgen del Carmen y siempre que me doy cuenta de que he tenido suerte, que algún hecho me ha alertado del peligro o ciertamente no ha ocurrido una desgracia o un contratiempo lo celebro con mi amiga "Adoración".

