Mi mejor amigo - ya fallecido - era marinero de raza. Un auntentico comanche del mar. Disfrutaba en cualquier situación y nunca le vi sentir miedo. Sin embargo tenía obsesión por la pesca. Como era de Camariñas, llevaba una estampa de cada virgen - La del Carmen de su pueblo y la de la Barca de Muxia. Como ocurre en los pueblos de ambos lados de una ría, hay mucha rivalidad. Los del norte - de Camariñas - son carneiros - carneros - y los del sur - de Muxia - sin corvos - cuervos.
Pescando al bonito poníamos una piola con el curri en casa banda con un par de vueltas en cada winche. Amarraba a cada uno de ellos una estampa de cada virgen. Si alguna no le cumplía la castigaba poniéndola boca abajo.
Cuando entraba el bonito, yo creo que a ninguna le gustaba quedar atrás, porque cumplían con el compromiso y pocas veces se vio forzado a castigar a ninguna.
Puede parecer poco respetuoso el trato que los marineros profesionales dan a sus santos, pero creo que le rezan tanto que acaban teniendo una cierta familiaridad.
Si escuchas sus conversaciones por el VHF no es raro escuchar referencias a sus vírgenes. Por ejemplo a mí me ha llamado mucho la atención cuando para contarle a otro barco que tenía mucho tiempo decia un patrón que le acabaría levantando las faltas a la virgen del monte. Otra pequeña virgen que domina un promontorio cerca del cabo vilan y es santuario y marcación al mismo tiempo.
