Port Bonifacio, en Córcega.
Un lugar precioso, pero gestionado por gente incompetente y muy desagradable. No reservan amarre si tu barco no tiene un mínimo de 18 metros de eslora. Te hacen esperar en cola, te hacen callar si les llamas por radio y eres un barco normalito, no responen, no te asignan amarre, se acercan múltiples lanchas auxiliares llenas de chulería, nervios y malos modos.
Al final, con alta probabilidad, te envían de malos modos a amarrar en una cala que hay en la entrada, sin ayuda de ningún tipo, teniendo que amarrar cabos a unas anillas en la pared de piedra (para lo cual, como no lleves la auxiliar preparada ...), sin suministros, claro, y encima luego pasan a cobrarte 25 euros/día por el derecho de estar ahí.
Si desde la cala entonces quieres bajar a tierra, pues te cruzas todo el puerto, con tráfico continuo de barcos y lanchas, y luego descubres no existe ningún lugar habilitado para dejar atada la auxiliar, por lo que lo haces de mala manera y sufriendo.
Vamos, tras pasar una noche, salimos de allí pitando, y volvimos a Cerdeña donde la gente es super amable.

LDN