El patrón de mi barco soy yo y las decisiones las tomo yo.
Eso si, inspirado por mi Protector: MONESVOL.
Que en una aparición, despues de 26 cervezas, me dijo que arreglará las leyes de la náutica deportiva en España, pero no sabía si yo viviría bastantes SIGLOS como para verlo, que las cosas de palacio van despacio.
