No niego algunos méritos a este tipo de reproducciones, aún con todas sus imperfecciones.
Pero es una pena que teniendo al alcance verdaderas joyas
originales de la navegación clásica a vela, se dejen perder como se están dejando perder con una total falta de escrúpulos por parte de los que cortan el bacalao.
Los casos del "Pascual Flores" (acabó en un vertedero y luego se gastaron una millonada en hacer una réplica)), el "Miguel Caldentey", (con más de 100 años en sus cuadernas y actualmente en manos de una asociación francesa que lo está restaurando después de que aquí se desdeñara esta posibilidad), o el más reciente del "Isla Ebusitana", (aparentemente abocado al desguace) dicen muy poco de nuestro interés colectivo para conservar el escaso patrimonio marítimo que ha llegado a nuestros días.
Respecto a los sistemas constructivos, los franceses con su "
L'Hermione" han demostrado que se puede hacer una réplica con materiales y métodos constructivos tradicionales y conseguir un velero con capacidades oceánicas que cumple los standard de seguridad actuales. El proyecto ha servido como escuela de formación de profesionales en multitud de campos, desde la carpintería de ribera a los cordeleros. También en Noruega se ha construído con métodos y materiales tradicionales un drakkar, el "
Harald Harfagre" que ha cruzado a vela el Atlántico Norte. A éste sí que le han "capado" con las normas de seguridad, ya que no puede embarcar suficiente tripulación para navegar a remo.
En resumen, que disfrutemos de lo poco que hay pero pensemos a la vez en lo mucho que se ha perdido por desinterés.
