Empecemos: lo primero es sacar la driza. En la siguiente foto se ve el trozo de alma al descubierto. En este caso era importante ya que se rompió en el transcurso de una regata y mediante su cazado con un winche conseguimos acabarla, aunque eso amplió la zona descubierta.
Estado inicial de la driza:
Lo primero es hacer firmes las dos partes y empezando desde el inicio de cada una hacer correr al máximo las fundas hacia su lugar original:
Cuando ya no se puede más, se clavan sendos punzones a fin de que no se muevan las fundas y almas:
A partir de aquí, empieza la verdadera operación. Lo primero es situar los extremos de la funda en el interior del alma.
Luego se recortan los sobrantes.
Se dan unas puntadas a fin de asegurar que no haya deslizamientos funda/alma durante el trabajo