Una jaula de grillos no, lo siguiente

En los 70 se pusieron de moda los receptores Grundig para escuchar barco desde casa, parecían un maletín imitación a madera y costaban una pasta, y todo kiski a comprar uno en Canarias. Una versión más económica era el Silver.
Cada vez que la merlucera de mi padrino arrancaba para puerto aquello era un show de silbidos, los nombres de todos los sobrinos y los apodos que ponía a cada uno etc

al final venía la hora de entrada para que mi prima estuviera en el muelle como un clavo