Si dejamos de lado los grandes proyectos con gran presupuesto
Si dejamos de lado los grandes proyectos con mucho dinero (para gastar en túneles de viento, canales de prueba y códigos CFD) entonces
solo hay dos caminos de bajo presupuesto a la hora de diseñar un velero: o atenerse a soluciones conocidas o aprender a calcular la aero-hidrodinámica de un velero
No hay otro camino. No hay un tercer camino de bajo presupuesto:
una de dos: o calculas o te atienes a soluciones conocidas
Lo que propone este hombre es
el camino del cuñado borracho que agarra las llaves de coche:
pretende hacer un velero inaudito, nunca visto, y pretende hacerlo de forma tradicional, sin calcular, a ojo de buen cubero, sin hacer números, sino basándose en palabras, dichos, refranes e impresiones subjetivas
Por qué, por qué a este hombre le cuesta tanto entenderlo: o atenerse a soluciones conocidas o aprender a calcular la aero-hidrodinámica de un velero, no hay otro camino de bajo presupuesto, no hay un tercer camino
Es curioso, este hombre rechaza la tradición, una tradición que no entiende y, sin embargo, se queda con lo peor de esa tradición, lo peor, que era hacer veleros a ojo de buen cubero, sin calcular, sin saber dónde estaba la fuerza del agua y sin saber dónde estaba la fuerza del viento
Solo hay dos caminos de bajo presupuesto: a te atienes a soluciones conocidas o aprendes a calcular la aero-hidrodinámica de un velero. No hay un tercer camino de bajo presupuesto
Hacer de forma tradicional, a ojo de buen cubero, sin calcular, un moderno velero nunca visto es el camino del cuñado borracho que agarra las llaves del coche. Este velero con razón se llama
sin razón, y debería llamarse
santo capricho pues es un monumento al dadaismo
https://es.wikipedia.org/wiki/Dada%C3%ADsmo