Todos y cada uno de los tripulantes de la Volvo Ocean Race son auténticos cracs, navegantes con miles de millas de experiencia, medallas olímpicas de la vela y deportistas del más alto nivel.
Cuando salen a competir en la vuelta al mundo lo hacen en busca de la gloria, pero también asumiendo todos y cada uno de los riesgos que implica esta regata, incluido el de caer por la borda y perder la vida.
Son ellos quienes asumen los riesgos y no voy a ser yo quien les diga lo que han de hacer y lo que no en arras de su seguridad. Y menos a toro pasado. En lo que respecta a las normas futuras a cumplir; ya las decidirán ellos.
No me imagino a los espectadores de la F1, de las Motos GP o del Dakar opinando sobre lo que han de hacer los pilotos por su seguridad.
John Fisher ha muerto y creo que merece un respetuoso silencio.
saludos y


en su honor.