En mi anterior barco llevaba una puerta de madera( tablero marino chapado por el exterior y pintado por la cara interior) que cada temporada debía barnizar y cada cierto tiempo sanear de desconchones y manchas.
Un buen dīa decidí llevarla a un taller en el que trabajaban metacrilatos y por un módico precio me entregaron la puerta en metacrilato con sus medidas exactas, la cerradura montada, unos orificios para ventilar, y pudiendo elegir color e intensidad del tintado...
Nunca más tuve que destinar un solo minuto a la puerta de marras.
No recuerdo el precio pero rondaba las cinco mil pesetas de los noventa.
Saludos cordiales
