

Moro, moro, morito de mis entretelas, como hás zarpado así, tan en silencio.
Nunca avisastes, no nos dejastes despedirnos de ti. Desde donde estés, cuidanos, haznos reir como solo tú sabes hacerlo.
Amelia, un fuerte abrazo, nos queda el consuelo de haberle conocido y tenido entre nosotros.
Miahpaih



__________________

Empleé casi toda mi fortuna en mujeres y barcos.
¿El resto? ............. El resto simplemente lo malgasté.