Lo mio fue de narices.
Me pusieron en el depósito, el final del tanque, restos de pintura verde, y chapapote. Total, todo el circuito obstruido, pero obstruido que no se iba ni soplando con el inflador del dinghy.
La maniobra de entrada a puerto y la aproximación final ya que nos quedamos sin viento a unas cuantas millas de la recalada, fue usar una botella de agua mineral que cabía en el habitáculo del motor y rellenarla cada cuanto, saltándonos los filtros o al menos dejamos el flitro fino creo recordar.
Me tocó desmontar el depósito sacarlo en un espectáculo contorsionista del que no creo pueda volver a repetir, tras todo esto limpiando a fondo y dejarlo como una patena, nos encontramos conque se paraba otra vez el motor.
Resultado el grifo que cerraba el tanque, allí estaba la bolita de chapapote, que obstruia a la menor escora.
